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Surf sostenible: cómo cuidar el litoral que surfeas en Galicia

El litoral gallego es extraordinario y frágil. Cómo reducir tu impacto como surfista: transporte, neopreno, basura y activismo local en la costa gallega.

· Equipo marusia.surf

El litoral que surfeas depende de cómo lo tratas

El surf tiene una contradicción que pocos deportes tienen: depende profundamente del medio natural que potencialmente ayuda a degradar. El neopreno que usamos es un derivado del petróleo. Las furgonetas que llevamos a los spots consumen combustible fósil. Las escuelas de surf pueden masificar zonas protegidas. Los surfistas somos parte del problema y también, si queremos, parte de la solución.

La costa gallega es uno de los sistemas litorales más bien conservados de Europa occidental. Sus dunas, su agua limpia, sus ecosistemas de acantilado son el resultado de décadas de menor presión industrial y turística que otras costas europeas. Eso puede cambiar. Y está cambiando en algunas zonas.

Este artículo no es para crear culpabilidad. Es para ofrecer opciones concretas de reducción de impacto para surfistas que ya están motivados a hacer algo diferente.


El problema del neopreno

De dónde viene

El neopreno convencional (policloropreno) se fabrica a partir de cloro y butadieno, ambos derivados del petróleo. La producción de un traje de neopreno estándar genera emisiones de CO₂ significativas y utiliza una química industrial que no es precisamente limpia.

Además, el neopreno no es biodegradable. Un traje que termina en la basura permanecerá en el medio ambiente durante décadas o siglos.

Alternativas al neopreno convencional

En los últimos años han surgido materiales alternativos que reducen significativamente el impacto ambiental:

Yulex (hule natural): el Yulex es un material derivado del árbol de caucho. Tiene un impacto de CO₂ en producción mucho menor que el neopreno convencional, es de fuente renovable y tiene prestaciones térmicas comparables. Patagonia fue la primera marca grande en usarlo en sus trajes de surf.

Limestone neoprene (neopreno de caliza): algunas marcas (entre ellas Vissla y Picture) han desarrollado trajes con neopreno de piedra caliza en lugar de petróleo. La caliza tiene un impacto ambiental de producción inferior y no es un derivado de los combustibles fósiles.

Reciclado post-consumo: algunas marcas incorporan materiales reciclados (plástico de botellas, neopreno recuperado) en sus productos. No es tan puro como Yulex pero reduce el uso de materiales vírgenes.

Prolongar la vida del neopreno

El traje más sostenible es el que dura más tiempo. Algunas prácticas que prolongan la vida útil del neopreno:

  • Enjuagar con agua dulce después de cada sesión (la sal degrada el material)
  • Secar a la sombra, nunca al sol directo (los rayos UV degradan el neopreno rápidamente)
  • Guardar colgado en una percha específica para trajes, sin doblar
  • Reparar pequeños desgarros con pegamento de neopreno antes de que se conviertan en agujeros grandes

Un traje bien mantenido puede durar 5-7 años sin problemas. Uno mal mantenido puede deteriorarse en 2.


El transporte: la variable de mayor impacto

El problema

El transporte al spot es, estadísticamente, la parte del surf con mayor huella de carbono. Conducir 200 km en coche solo para surfear y volver crea una emisión que no compensan fácilmente otras medidas menores.

En España, los desplazamientos en coche siguen siendo la norma para acceder a la mayoría de spots costeros, especialmente en Galicia donde el transporte público hacia las playas más interesantes es limitado o inexistente.

Opciones de reducción

Carpooling (transporte compartido): la medida con mayor impacto inmediato. Si vas en coche con 3 personas en lugar de solo, divides las emisiones por cuatro. Las comunidades de surf locales (grupos de WhatsApp, foros, apps como Amovens) facilitan encontrar personas con el mismo destino.

Concentrar los viajes: si tienes que hacer un desplazamiento largo, maximizar los días de surf por viaje (hacer 3-4 días en lugar de ir y volver en el día) reduce las emisiones por sesión de forma significativa.

Combinar viajes con otras actividades: si el viaje a la costa gallega coincide con una visita a familiares, un evento en Santiago o cualquier otra actividad, la huella del transporte se reparte entre múltiples propósitos.


Basura y playas: lo obvio y lo menos obvio

Lo obvio: no dejar basura

El primer principio es el más simple: no dejéis basura en ningún espacio natural. Todo lo que llevas al spot, lo llevas de vuelta.

Esto incluye colillas de cigarrillos, envoltorios de barritas energéticas, tapones de parafina, y la espuma del interior del neopreno cuando se desgarra.

Lo menos obvio: las micropartículas de neopreno

Cada vez que el neopreno se roza contra la arena o las rocas, suelta micropartículas de material sintético que van al agua y eventualmente al fondo del mar. Es un tipo de contaminación invisible pero real.

Usar neopreno en buen estado y evitar arrastrarlo por superficies duras reduce este problema.

Las iniciativas de recogida de basura

En Galicia hay iniciativas activas de limpieza de playas lideradas por surfistas y por la comunidad costera:

  • Surfrider Foundation España: organización internacional con delegación activa en Galicia; organiza limpiezas de playas, campañas de defensa del litoral y acción política en temas de calidad del agua
  • Nós o Mar: iniciativa gallega de conservación marina con actividad en la costa gallega; trabajan en biodiversidad marina y en la reducción del impacto del plástico
  • Las cofradías de pescadores de muchos municipios costeros gallegos realizan limpiezas periódicas de sus playas y fondos

Participar en una limpieza de playa, aunque sea una vez al año, tiene un impacto directo y visible, y además conecta con la comunidad local de forma genuina.


Acceso responsable a zonas protegidas

Gran parte de los mejores spots de surf en Galicia están en o cerca de espacios naturales protegidos: dunas, sistemas de laguna costera, hábitats de acantilado.

El problema de las dunas

Las dunas costeras son ecosistemas frágiles que regulan la dinámica de la playa y actúan como barrera natural contra la erosión costera. Atravesarlas directamente (en lugar de usar los accesos marcados) destruye la vegetación psamófila que las mantiene estables.

Qué hacer: usar siempre los accesos señalizados para bajar a la playa, aunque sean más largos. Las tablillas de madera y los pasos habilitados existen por una razón: concentran el impacto en una zona pequeña y dejan el resto de la duna intacto.

Los aparcamientos

No aparcar en zonas no habilitadas, aunque sea más cómodo. Los vehículos fuera de los espacios habilitados compactan el suelo, dañan la vegetación de borde y a menudo crean accesos informales que se consolidan con el uso repetido.


La parafina

La parafina convencional es una mezcla de ceras derivadas del petróleo que se aplica a la tabla para dar tracción. Al entrar al agua, parte de ella se disuelve en el mar.

Alternativas

Existen marcas de parafina con ingredientes naturales o de base de cera de abejas. El rendimiento es generalmente similar al de la parafina convencional y el impacto ambiental es menor.

Busca marcas con ingredientes no petroquímicos como Sticky Bumps Natural, MR Wax o equivalentes disponibles en surf shops.


El activismo local como extensión del surf

La conservación del litoral gallego no es solo una cuestión individual. Es también política y colectiva.

Algunas formas en que la comunidad surfista puede tener impacto más allá de los cambios personales:

  • Seguir y apoyar a organizaciones como Nós o Mar y Surfrider: donar, compartir su trabajo, participar en sus campañas
  • Informarse sobre proyectos de desarrollo costero: en Galicia hay proyectos periódicos de ampliación de infraestructuras portuarias, urbanización de zonas costeras o extracción de áridos en playas que pueden afectar directamente a los spots. Conocer estos proyectos y participar en los procesos de información pública es una forma de activismo efectiva.
  • Hablar con surfistas locales: las personas que surfean un spot todos los días son las que mejor conocen los cambios que está experimentando (erosión, contaminación, pérdida de calidad del agua). Esa información es valiosa y a menudo no llega a los canales oficiales.

Conclusión

El surf sostenible no es perfecto ni fácil. No hay un neopreno de cero impacto, no hay forma de llegar a un spot remoto de Galicia sin alguna huella de carbono, no hay solución a la parafina que no tenga ningún compromiso.

Lo que sí hay son opciones concretas que reducen el impacto de forma significativa sin dejar de surfear: compartir el coche, cuidar el neopreno para que dure más años, participar en limpiezas de playa, usar los accesos señalizados, apoyar las organizaciones que trabajan por la costa gallega.

El litoral gallego que surfeamos hoy es el resultado de décadas de menor presión que otras costas europeas. Mantenerlo así no es responsabilidad solo de los políticos y las instituciones. Es también responsabilidad de cada persona que mete la tabla al agua.